“Y si te duele… conviértelo en música, en una pintura, en un libro, en danza, en abrazos, en llanto… pero nunca permitas que el dolor se quede dentro tuyo”
Mayra Boone, Psicóloga
Por Alma Rivera
En algún perfil de facebook leí esta frase, y las palabras que resonaban en mi cabeza vez tras vez fueron: “NUNCA PERMITAS QUE EL DOLOR SE QUEDE DENTRO TUYO”.
Todas en algún punto de la vida, hemos experimentado una clase de dolor; la muerte de un ser querido, la presión para tener relaciones sexuales, una violación sexual, abuso económico, la pérdida de un bebé, ser juzgada por un aborto inducido, la comparación con otras chicas, el engaño de tu pareja, golpes, amenazas, bromas hirientes, mentiras, celos, que te ignoren, que te descalifiquen, que te humillen en público, prohibiciones (de amistades, familiares, dinero, celular, redes sociales), destrucción de artículos personales, manosear, caricias agresivas, empujones, cachetadas y tristemente muchas personas no han podido contarlo, porque las han asesinado.
Quizá, no te identifiques con todo lo mencionado, quizá, te identifiques con alguna de ellas o puede ser que tú seas aquella persona que lo ha hecho a alguien más. Quiero preguntarte a ti que te identificas ¿Cómo has sacado el dolor? ¿Con quién lo has hablado? ¿Has denunciado en alguna ocasión? ¿Cómo te has repuesto de la pérdida? ¿Has buscado ayuda?
Sé lo que es vivir con el dolor dentro, sintiendo culpa, vergüenza, miedo al qué dirán, pero no hay peor arma contra ti misma que dejar que el silencio y el dolor hagan de nosotras su habitación, Estas, son algunas de las razones por las cuales no aceptamos nuestro cuerpo, aceptamos el maltrato, no desaprendemos la violencia, nos han enseñando a mantenernos calladas, a soportar, a esperar a ser amadas, aprendimos de niñas que cuando un hombre nos pega es porque le gustamos, nos enseñan en la iglesia que la mujer es sumisa y obediente, escuchamos frases en casa, en la escuela, con amigas, en canciones, en todos lados!!
En esta ocasión quiero hablarte de lo que yo hice y utilice para no dejar que el dolor se quedará dentro de mí y que el silencio no fuera el revólver con el que apretaría el gatillo.
- Pedí ayuda profesional: efectivamente, una necesita que alguien le ayude a desenredar la bola de estambre cerebral y emocional que trae, si has pensado en pedir ayuda, hazlo. Busca un espacio donde puedas escucharte y ser escuchada. Si es tu caso, denuncia y pide apoyo en este proceso.
- Habla con tus amigas, rodéate de mujeres que estén trabajando en ellas mismas, que sean amorosas, cuidadosas, que busquen la sororidad.
- Ten mucha paciencia contigo en los días grises, abrázate, date amor, ve la película que más te guste, escucha la música que te de paz, sal a caminar por el bosque, haz deporte o trépate a una bici, viaja, pero sobre todo escúchate, presta atención a lo que no te vibra y hazte caso.
- Pon los pies sobre la Tierra, se realista y no te des el lujo de derrochar la corta existencia en esperar que una situación o él otro cambie. Sólo podemos cambiarnos a nosotras mismas.
Pero sobre todo, recuerda que no es normal que te presionen en ningún sentido, que te engañen, que te celen, que te amenacen, que te prohíban, no es normal que te manoseen, no es normal, que destruyan artículos personales, no es normal que te peguen, no es normal que te quedes callada, que vivas sola el dolor que llevas dentro, no es normal que maten a diario a mujeres en todo el mundo. Nunca permitas que el dolor se quede dentro tuyo.

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