Me da pavor quedarme sola con mi hijo

“Los niños no recuerdan lo que tratas de enseñarles. Recuerdan lo que eres»

Jim Henson

Por Alma Rivera

“Me da pavor quedarme sola con mi hijo” fue la frase que escuche de los labios de una amiga, después de contarme la violencia física y el engaño que vivió con su esposo.  Muchas historias de niños (as), al igual que muchas mujeres, todavía esperan al investigador que se interese en ellas. La historia de las mujeres involucra a los niñxs pequeños, de aquí que sus historias formen parte de las historias de los marginados e invisibles, de aquéllos que han sido “excluidos de la historia tradicional.”

Después de escuchar estás palabras, comencé a reflexionar sobre la infancia, ¿cómo viven los niños (as)?, ¿cómo están sus padres y madres emocionalmente?, ¿en dónde y quiénes los educan? Pensé, en la cantidad de hombres violentos que existen, en la cantidad de mujeres que dicen que su amor, hará que les dejen de pegar o de engañar, pienso, en la cantidad de niños (as) que están creciendo en un ambiente de drogas, alcoholismo, machismo, de golpes, de abuso. Y a la vez, pienso, seguramente, todos aquellos adultos rotos, fueron niños que les quebraron la infancia.

Con esto, no quiero justificar ninguna de las acciones, con esto quiero invitarte a reflexionar sobre  la cantidad de adultos que hay en el planeta, traumados y mutilados, que sufrieron mucho en su infancia y están llenos de heridas sin cicatrizar y que lamentablemente han reproducido todo lo que han vivido.

Muchxs de nosotrxs no recibimos la atención, el tiempo, el cariño que necesitábamos de nuestros seres queridos. Por eso, sufrimos tantas enfermedades mentales y emocionales, depresiones, suicidios y la vida se nos hace tan dura.

Sin embargo, hay una forma de salvarnos como especie, cuidando a las generaciones más pequeñas, para que crezcan rodeados de amor, de libertad, de cuidado, felices. Debemos seguir cuestionando y luchando por los derechos de las mujeres para que podamos elegir libremente la maternidad y podamos traer niños y niñas deseadas a la vida.

Además, es bien importante tomarse en serio la salud mental y emocional de unx mismx, el bienestar, la felicidad, necesitamos ser adultxs sanxs, creativas, bondadosas, rebeldes, sensibles, comprometidas y solidarias para crear un mundo mejor.

Quiero contarles, que yo fui una niña muy soñadora y creativa, me encantaba treparme en los árboles y salir a jugar en la bici, amaba tener amiguitas en los demás departamentos y en el kínder, pero siempre sentía un enorme vacío, sentía que me faltaba papá, sentía que me faltaban abrazos de mis padres, sentía la enorme necesidad de ser protegida, de ser cuidada. Cuando era niña, tuve mi primer encuentro de abuso, cuando los amigos de mi hermano mayor entraron a la habitación de mamá, me bajaron el pantalón y tocaron mi vagina, recuerdo muy bien los rostros de los tres adolescentes, emocionados por ver el cuerpo de una niña, excitados por mis gritos. Además puedo recordar que yo lloraba, ellos me dijeron que me comprarían un chocolate si yo no decía nada, lo único que recuerdo es que sentí tanto miedo y me sentía tan asustada e indefensa.

En mis sesiones de análisis he descubierto junto con mi analista que busco relaciones de pareja donde me sienta cuidada y protegida, sin embargo, en muchas de ellas no ha sido el caso, en busca de estás dos cualidades, me he dejado violentar, me he dejado pisotear y abusar muchas veces.

La verdad, me he dado cuenta que mi niña interior muchas veces se sintió sola, desprotegida, confundida, entre muchas otras cosas más, y lamentablemente no lo sabía, de adolescente y de joven, seguía siendo aquella niña asustada, pero también, he podido reflexionar de algunos motivos por los cuales mis padres no pudieron estar ahí, de alguna forma a veces hablo con esa niña para responder muchas de las preguntas que nadie me explico. Por ejemplo: ¿Dónde estaban mis papás? ¿Por qué se separaron? ¿Tuve la culpa yo? ¿Por qué esos chicos me tocaron? ¿Por qué mi hermano nunca me defendió? ¿Es bueno quedarse callada? Entre tantas otras preguntas, que aún sigo respondiendo.

Con esto, solo quiero contarles un poquito de lo que mi niña sintió y lo mucho que me ha costado reparar muchas de las cosas que en mi infancia se rompieron, por ello, si me lees, por favor, toma en serio tu salud mental y emocional, toma en cuenta a la infancia, si eres mamá o papá, o bien, si eres maestro, o bueno, un humano no dejes de mirar a la infancia, pero sobre todo, no dejes de trabajar y tratar de comprender la tuya.

Una respuesta a “Me da pavor quedarme sola con mi hijo”

  1. Que bello!! ❤️

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