En cuarentena con el enemigo

Por Rebeca Feria

«La violencia es el último recurso del incompetente»

Isaac Asimov

El mundo se vio sorprendido por una epidemia que, si contrastamos con otras enfermedades, sabemos que el nivel de mortalidad no se compara, pero si entramos a detalle, hoy en día tenemos claro que la tasa de contagio es brutal; además este virus pone en peligro a un alto porcentaje de la población que es considerado sector vulnerable como por ejemplo las personas de la tercera edad o con enfermedades crónicas.

Esta contingencia sanitaria nos tomó por sorpresa a nivel mundial, es una situación sin precedente en los tiempos modernos y que lamentablemente será un gran golpe a la economía global.

Mucho hemos leído del tema, visto videos, compartido opiniones, probablemente algunos de estos han desinformado o generado pánico; pero en esta entrada quiero hablarte de qué impacto tendrá en la vida de las mujeres que viven violencia doméstica.

Si bien, la contingencia por el COVID-19 es el tema importante por atender, no olvidemos que hace menos de un mes salimos a marchar para hacer visible el descontento social por la violencia de género que vivimos las mujeres, violencia que enfrentamos en diferentes espacios y en todas sus formas (con la pareja, en el trabajo, agresiones en redes sociales, acoso en las calles, etc.).

Hoy, miles de mujeres están viviendo la cuarentena con sus agresores.

Pero ¿Cómo entender la contingencia del COVID-19 desde la perspectiva de género?

Esta crisis afecta de manera particular a las mujeres, es importante que, ante el panorama actual, revisemos algunos puntos desde la percepción de género e incluso derechos humanos.

1.Las mujeres somos quienes mayoritariamente realizamos el trabajo de cuidados, lo que significa que ante una contingencia como la que estamos enfrentando el trabajo se duplica o triplica ya que, hay que hacer limpieza, cocinar, cuidar a los hijos, realizar tareas o actividades escolares y probablemente cuidar a personas mayores que viven en el mismo hogar.

Las mujeres en México asumen en promedio una carga de 39 horas semanales de trabajo no remunerado, ante la situación de COVID-19 esta carga aumenta.

2. Si vivimos en espacios pequeños estamos más expuestas al virus, al estrés, a la violencia doméstica, así como a la violencia sexual, tanto mujeres como niñas.

3. Si se está embarazada, se incrementa al doble la vulnerabilidad.

4. Si somos trabajadoras asalariadas, tenemos que cumplir con la jornada de trabajo remoto, además de realizar el trabajo en casa.

5. En caso de tener un trabajo en el sector informal es difícil dejar de salir a laborar para tener una fuente de ingresos, por lo que no todas podremos respetar la cuarentena. Esto aumenta la vulnerabilidad por la exposición no solo al virus, también al estrés y presión social que vive.

Por mencionar un dato para visualizar la magnitud del problema, el 43% de las mujeres ha experimentado algún tipo de violencia por parte de su actual o última pareja.

La necesidad de permanecer en los hogares debido a la emergencia sanitaria ha disparado la carga mental y emocional tanto en hombres y mueres y esto agudiza los riesgos para mujeres y niñas.

Las medidas de aislamiento que se han adoptado han intensificado los casos de violencia doméstica. Entre el 17 de marzo y el 28 de marzo, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México registró un alza de 24.5% en reportes de violencia intrafamiliar.

Si bien, en México, instituciones como el InMujeres ha insistido a autoridades a mantener la agenda en contra de la violencia de género en activo, pues además de sufrir violencia física, muchas de las víctimas están sufriendo violencia psicológica y sobrecarga doméstica, o sea un exceso de trabajo en los hogares. Tenemos que buscar herramientas o mecanismos que apoyen a mujeres en esta situación.

Si tienes algún familiar o conocida que viva violencia, puedes sugerirle el uso de la app UrSafe (disponible para iOS y Android).

La idea de la app es que se configura con códigos de voz o apretando directamente un botón de pánico dentro de la misma para enviar un mensaje de emergencia al 911 o al servicio de emergencia local que esté activo en la zona, además de avisar a los contactos que el usuario haya definido como de confianza. Lo que hace la aplicación, es no sólo enviar la señal de alerta, sino también brindar información de la localización y esto lo hace de forma muy discreta.

Esta app es gratuita, lo que es una buena opción para aquellas mujeres que están sufriendo de algún tipo de violencia y no pueden hacer llamadas a organizaciones o servicios de emergencia.

No olvidemos, que incluso en época de pandemia la lucha sigue, la igualdad de género representará un cambio sin precedentes, en donde todas y todos contemos con oportunidades, responsabilidades y derechos por igual. 

Fuentes: InMujeres y ONU Mujeres México.

“No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas”. Audre Lorde

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