Por Rebeca Feria
Hace unas semanas, tuve la oportunidad de asistir (virtualmente) al evento “La Brecha #NoEsNormal” en donde el tema central fue la brecha de género. Participaron mujeres expertas en diferentes sectores y con niveles jerárquicos diferentes, pero todas coincidieron en lo evidente que es la diferencia no solo de sueldos, sino de oportunidades laborales entre hombres y mujeres.
Existen varios factores que explican las diferencias de salario entre mujeres y hombres, a esto se le conoce como brecha salarial. Por ejemplo, en México de acuerdo a datos de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, durante enero 2020, se registró una brecha salarial del 14.6 %. Es importante identificarlos, y también saber quién es responsable de esos factores:
- El porcentaje de mujeres que trabaja medio tiempo o tiempo parcial es mayor que los hombres, lo que se ve reflejado en un ingreso monetario menor.
- La Universidad Nacional Autónoma de México mostró que en el 2019 el 56% de los profesionistas titulados son mujeres, esto denota que sigue siendo un mayor porcentaje las mujeres con título universitario, pero aun así no se ve reflejado en el mercado laboral. Esto puede ser por la carga mayor que tienen las mujeres de cuidado de personas (hijos, enfermos, tercera edad) y cuidado de la casa. Las mujeres absorben 39%* más trabajo no remunerado en la casa que los hombres. Esto convierte a México en el país de America Latina con mayor carga de trabajo no remunerado para las mujeres.
- Las mujeres tienen menos posibilidades de obtener empleos de mayor nivel, y de crecimiento en su carrera profesional, siendo la maternidad una de las circunstancias que para algunas empresas es causa de esta discriminación. Dentro de las organizaciones, tan solo hay un 5%* de mujeres en consejos directivos.
- El 42% de participación de mujeres en el ámbito laboral, la mayoría es en provisión de servicios en un trabajo informal. Lo que limita el acceso a prestaciones y seguridad laboral.
Estos son solo algunos de los factores que provocan esta brecha; pero ¿qué y quiénes son responsables? aquí les comparto algunos de ellos:
Existe aún en la sociedad un muy desigual reparto de los trabajos no remunerados de cuidados, que son realizados en su mayor parte por las mujeres, lo que limita su disponibilidad de horas para realizar un trabajo remunerado.
En las parejas, asociado a un rol patriarcal, el ingreso de las mujeres se concibe como algo complementario al del hombre.
Las administraciones y las empresas no ofrecen ayudas y posibilidades de conciliar, por ejemplo, a través de más servicios públicos de cuidados de menores y personas mayores, limitando la disponibilidad horaria de las mujeres y los hombres.
Los empleadores/as, en lo que les compete en cuanto a su plantilla no contemplan cumplir con una cuota de género, pero no solo en puestos operativos, sino también en posiciones gerenciales o directivas.
Los estereotipos de género en las empresas y organizaciones, que asocian los cargos de responsabilidad a los hombres (techo de cristal).
Si bien, cada punto podríamos desglosarlo y detallar factores esenciales para cerrar esta brecha, lo relevante es conocer cómo podemos ser agentes de cambio dentro del entorno donde nos desenvolvemos, ya sea en la organización donde laboramos o desde la educación que estamos dando a nuestros hijos.
La Brecha #NoEsNormal
*Fuente: ONU Mujeres México.


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