«La igualdad hacia la mujer es progreso para todos» 

Ban Ki-moon, ex secretario de la ONU

En diciembre 2019, en el Foro Económico Mundial, se concluyó que para alcanzar una paridad de género entre mujeres y hombres se necesitaran 99.5 años; si, casi un siglo.

Pero ¿sabes cuánto hemos avanzado parar alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres? Comencemos por entender la diferencia que existe en el ámbito salarial.

La brecha de género se entiende como la distancia que existe en el acceso a oportunidades, servicios, participación y beneficios de desarrollo en ámbitos de la vida social, entre mujeres y hombres. Para medir estas brechas los organismos utilizan distintos rubros, como el ámbito económico, político, social, cultural o tecnológico.

En cuanto a la brecha salarial, podemos verla como la diferencia que existe en los ingresos o remuneración entre las mujeres y los hombres, además de la desigualdad de participación en el ámbito laboral, por ejemplo, en puestos directivos o en comités dentro de las empresas.

Estos temas, son relevantes para los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), dado que, de acuerdo con sus datos estadísticos, en un gran número de países, incluido México, existe una mayor probabilidad de que las mujeres trabajen solo medio tiempo, se encuentren sobrerrepresentadas en ciertas ocupaciones que en su mayoría son menos remuneradas.

¿Cuáles son los retos a vencer para cerrar la brecha salarial?
De acuerdo con el Informe mundial sobre salarios 2018-2019, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estas son las principales razones por las que no se ha logrado disminuir la brecha de género:

1. Las mujeres reciben menor remuneración por un trabajo con el mismo valor.

2. Las mujeres tienden a obtener menores ganancias por su nivel de estudios que los hombres, aun cuando se encuentren en la misma categoría ocupacional.

3. La subestimación del trabajo de las mujeres en empresas altamente feminizadas.

4. Las mujeres reducen su jornada para hacer frente al trabajo no remunerado de cuidado de sus familias, especialmente a raíz de su maternidad. Esto es reflejo de poca o nula perspectiva de género que tiene en su mayoría el sector empresarial.

Todas estas dificultades que enfrentan las mujeres al momento de desempeñarse en el ámbito laboral tienen como consecuencia una mayor dificultad para su inclusión financiera tanto en México como en el mundo.

La brecha salarial de género afecta directamente a la inclusión y educación financiera, debido a que muchas mujeres no pueden acceder al sector laboral o se dedican al trabajo en el hogar, mismo que no es remunerado lo que trae como consecuencia una mayor dificultad de acceder a productos financieros.

Cómo pueden las mujeres reducir su propia brecha en la inclusión financiera.

Afortunadamente, en México existen algunos organismos o iniciativas como CONDUSEF, que promueven la educación financiera, compartiendo herramientas gratuitas como cursos o material descargable con los cuales además de adquirir conocimiento, es fácil de aplicar a la vida cotidiana y transmitir a los hijos. Esto suma y ayudará cada vez más en la medida que tengan mayor alcance con los diferentes sectores de la población que lo necesitan.

Sin duda, tenemos mucha información al respecto y sobre todo conocemos los aspectos principales que se deben minimizar para reducir la brecha salarial o desaparecerla; es trabajo de todos y hacerlo a mayor velocidad esperando este cambio suceda antes de los cien años que menciona el Foro Económico Mundial.

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